En cuanto a la dirección del viento, tenemos que tener claro que la herramienta que utilizamos para saber de dónde proviene este es la veleta.

De acuerdo a su dirección respecto de la línea de la costa, los vientos se clasifican en:

  • Off-Shore o viento de tierra: no es de los más aconsejados para los principiantes, ya que nos empuja hacia el océano, generando posibles derivadas. Aunque para aquellos que ya van dominando el tema, este viento puede generar aguas planas en la costa y se puede disfrutar mucho de él. Hablamos del viento de levante en la zona de Tarifa, por ejemplo.
  • On-Shore o viento de frente: este viento es uno de los más seguros siempre y cuando no sea demasiado fuerte, ya que ante alguna emergencia este viento tiende a sacar al kiter hacia la costa. Puede ser peligroso cuando es muy fuerte.
  • Side-Shore o viento de costado: este es el viento más seguro de todos, en definitiva es el “viento ideal” ya que nos permite ir y volver dentro del agua en forma perpendicular a la costa.

Ahora que hemos hablado de dirección del viento, vamos a hablar un poco de su fuerza. La unidad más utilizada para medir el viento es el kt, abreviatura del inglés knot y traducido en español como nudo, aunque varía en distintas partes del mundo, y el instrumento que utilizaremos para medir este es el anemómetro.

Os expongo una tabla variable para que podáis comparar aproximadamente cuando es el mejor momento para ir al agua.

  • Entre los 4 y los 10 nudos: En este rango no es imposible navegar, pero para hacerlo hay que usar una cometa grande y ser una persona de poco peso. Simplemente podremos navegar hacia un lado y otro con este viento, ya que la fuerza no será la suficiente para hacer maniobras.
  • Entre los 11 y los 20 nudos: Con este viento ya podemos navegar, dependiendo de nuestro peso usaremos la misma cometa que en el rango anterior o cambiaremos por una cometa más pequeña. En el agua ya se ven borreguitos y hasta alguna que otra ola más allá de la rompiente.
  • Entre los 21 y los 30 nudos: Ahora sí que podemos navegar más que tranquilos y hacer maniobras. Las olas se ven más allá de la rompiente. En la playa ya empieza a correr arena y es algo incómodo para los bañistas.
  • Entre los 30 y los 40 nudos: Estas no son condiciones para principiantes, se recomienda el uso de cometas pequeños. Las olas serán muy grandes. Solo para profesionales.

Con esto espero que tengáis un poco más claro cuando ir al agua más seguros, y poder disfrutar al máximo de este deporte.

¡Que tengáis buenos vientos blogueros!